El cine y los viajes tienen algo en común: ambos nos llevan a lugares que quizá nunca habríamos imaginado visitar. Cada año, muchas de las películas nominadas o premiadas en los premios de la Academia utilizan locaciones reales que terminan convirtiéndose en destinos para viajeros cinéfilos.
En los 98th Academy Awards (2026) varias películas destacaron tanto por su historia como por los escenarios donde fueron filmadas.
Desde desiertos de California hasta pueblos medievales ingleses o plantaciones históricas del sur de Estados Unidos, estas producciones muestran cómo el cine puede transformar un lugar en parte esencial de la narrativa.
Este es un recorrido por algunos de los destinos donde se filmaron las películas premiadas o destacadas en los Oscar 2026, junto con una breve reseña de cada una.
One Battle After Another – California y Texas, Estados Unidos
La gran triunfadora de la ceremonia fue One Battle After Another, dirigida por Paul Thomas Anderson y protagonizada por Leonardo DiCaprio. La película mezcla thriller político, drama y acción, siguiendo a un ex revolucionario que vuelve a involucrarse en una peligrosa conspiración mientras intenta proteger a su hija.

La producción se filmó en diversos lugares de Estados Unidos, especialmente en California. Algunas escenas se rodaron en el norte del estado, en localidades como Arcata, Eureka, Trinidad y Cutten, en el condado de Humboldt, cuyas zonas boscosas aportan un ambiente rural y aislado a la historia.
Otras secuencias importantes se filmaron en Sacramento, incluyendo edificios gubernamentales que sirven como escenarios para momentos clave de la trama.

En el sur de California, el equipo utilizó los paisajes áridos del Anza-Borrego Desert State Park y Borrego Springs, lugares perfectos para escenas de persecución y acción.

La película también se filmó en El Paso, Texas, donde varias escenas urbanas muestran barrios históricos cercanos a la frontera con México, añadiendo un tono más caótico y político a la narrativa.
Para el viajero, esta película es casi un recorrido por distintas caras del oeste estadounidense: bosques, desiertos, ciudades fronterizas y pueblos históricos.

Hamnet – Inglaterra y Gales
El drama histórico Hamnet, dirigido por Chloé Zhao y basado en la novela de Maggie O’Farrell, narra la historia de Agnes y William Shakespeare tras la muerte de su hijo Hamnet en el siglo XVI. La película explora el duelo familiar y cómo esa tragedia pudo haber inspirado una de las obras más famosas del dramaturgo: Hamlet.

Para recrear la Inglaterra isabelina, gran parte del rodaje se realizó en Herefordshire, en el oeste de Inglaterra. Uno de los lugares más importantes fue el pueblo medieval de Weobley, cuyas casas de entramado de madera evocan perfectamente la arquitectura del siglo XVI.

También se filmaron escenas en Londres, particularmente en el histórico complejo de Charterhouse, un antiguo monasterio que aporta autenticidad a las escenas urbanas del período.
Además, parte del rodaje se realizó en Gales, cuyas colinas verdes y paisajes rurales ayudan a construir la atmósfera pastoral de la historia.

Para el viajero cinéfilo, esta película invita a recorrer la Inglaterra más histórica: pueblos medievales, calles empedradas y paisajes que parecen detenidos en el tiempo.
Sinners – Luisiana y el Delta del Mississippi
La película Sinners, dirigida por Ryan Coogler, mezcla drama histórico con terror sobrenatural. Ambientada en la década de 1930, sigue a dos hermanos que regresan al sur de Estados Unidos para comenzar una nueva vida, solo para descubrir que fuerzas oscuras parecen habitar el lugar.

Aunque la historia se sitúa en Mississippi, gran parte del rodaje se realizó en Luisiana, especialmente en zonas rurales y pantanosas que evocan el ambiente del delta del Mississippi.

Uno de los lugares más destacados fue Laurel Valley Plantation, una histórica plantación azucarera en Lafourche Parish que aporta un trasfondo inquietante y profundamente ligado a la historia del sur estadounidense.
También se construyeron escenarios en un antiguo campo de golf abandonado en St. Bernard Parish, donde se recreó un legendario juke joint, esos bares rurales donde nació parte del blues del Delta.

Los pantanos, ríos y pueblos del sur aportan una atmósfera misteriosa que convierte al paisaje en un personaje más de la película.
Weapons – Georgia, Estados Unidos
El thriller de terror Weapons, dirigido por Zach Cregger, gira alrededor de una serie de desapariciones misteriosas que sacuden a una comunidad. La historia se desarrolla como una especie de rompecabezas narrativo donde varios personajes intentan entender lo que realmente ocurrió.

La película se filmó principalmente en el estado de Georgia, en Estados Unidos, aprovechando la creciente industria cinematográfica de la región.
Uno de los lugares más reconocibles es Brockett Elementary School, en la ciudad de Tucker, que se transformó en la escuela ficticia donde ocurren algunos de los eventos más inquietantes de la historia.

También se rodaron escenas en localidades cercanas como Covington, Decatur y East Point, que aportan la estética típica de suburbio estadounidense.

Georgia se ha convertido en una de las grandes capitales de producción cinematográfica en Estados Unidos, y esta película es un buen ejemplo de ello.
Sentimental Value – Noruega
El drama Sentimental Value, dirigido por Joachim Trier, fue galardonado como Mejor Película Internacional. La historia gira alrededor de un cineasta que intenta reconectar con su familia mientras prepara una nueva película inspirada en su propio pasado.

La producción se filmó principalmente en Noruega, utilizando escenarios urbanos y domésticos que reflejan la vida cotidiana escandinava.
Ciudades como Oslo y sus alrededores sirven de fondo para esta historia íntima sobre la memoria, la familia y el arte. Las calles tranquilas, los apartamentos minimalistas y los paisajes fríos del norte de Europa refuerzan el tono introspectivo de la película.

Para los viajeros, esta película muestra una Noruega más cotidiana que turística, pero igualmente fascinante.
KPop Demon Hunters – Corea del Sur (inspiración visual)
La película animada KPop Demon Hunters, ganadora del Oscar a Mejor Película Animada, mezcla música pop, fantasía y acción. La historia sigue a un grupo de estrellas del K-pop que en secreto también combaten demonios que amenazan al mundo.

Aunque se trata de una película animada, muchos de sus escenarios están inspirados en Seúl, la vibrante capital de Corea del Sur.
Las luces de neón, los distritos comerciales, los escenarios de conciertos y la energía urbana de la ciudad sirven como base visual para el mundo donde se desarrolla la historia.

El resultado es una versión estilizada y futurista de Seúl que refleja la influencia global del K-pop y la cultura pop coreana.
Frankenstein – Escenarios góticos europeos
La nueva adaptación de Frankenstein, dirigida por Guillermo del Toro, recupera el espíritu oscuro y romántico de la clásica novela de Mary Shelley. La historia sigue al científico Victor Frankenstein, obsesionado con desafiar los límites de la vida y la muerte, hasta que su experimento —una criatura creada a partir de restos humanos— termina convirtiéndose en una tragedia moral y existencial.

Para construir la atmósfera gótica de la película, la producción utilizó locaciones en Prague, en la Czech Republic, una ciudad famosa por su arquitectura medieval, callejones empedrados y edificios barrocos que parecen salidos de una novela del siglo XIX. Sus antiguos palacios y barrios históricos funcionaron como escenario para recrear la Europa científica e industrial donde Victor Frankenstein lleva a cabo sus experimentos.

Otras escenas se filmaron en Edinburgh, en United Kingdom, ciudad que además tiene un vínculo especial con la novela original. Fue allí donde Mary Shelley pasó temporadas importantes y donde muchos historiadores literarios creen que surgieron algunas de las ideas que dieron forma a la historia. Las calles empinadas, los cementerios antiguos y el perfil gótico de la ciudad aportan un ambiente sombrío que encaja perfectamente con el tono de la película.

Para el viajero cinéfilo, estas locaciones convierten a la película en un pequeño recorrido por la Europa más oscura y romántica: ciudades donde la ciencia, la literatura y la arquitectura histórica se mezclan con una atmósfera casi sobrenatural.
F1 – Circuitos reales del automovilismo
La película F1, centrada en el mundo de la Fórmula 1, ganó el Oscar a Mejor Sonido.
F1 lleva al espectador directamente al mundo vertiginoso de la Formula 1, el campeonato de automovilismo más prestigioso del planeta. La historia sigue a un piloto veterano que regresa a las pistas para competir junto a una nueva generación de corredores, enfrentando no solo la velocidad y el riesgo del deporte, sino también el peso de su propio pasado.

Uno de los aspectos más interesantes de la película es que muchas escenas fueron filmadas durante fines de semana reales de carreras del Formula One World Championship, lo que permitió capturar una atmósfera auténtica imposible de recrear completamente en estudio. El equipo de producción rodó en algunos de los circuitos más icónicos del calendario, incluyendo el histórico Silverstone Circuit en United Kingdom, considerado uno de los templos del automovilismo, donde nació la Fórmula 1 moderna en 1950.

También aparecen pistas legendarias como Autodromo Nazionale Monza, en Italy, famoso por su velocidad extrema y por el fervor de los aficionados italianos. Además, la película incluye escenas en circuitos urbanos contemporáneos como el Las Vegas Strip Circuit, en Las Vegas, donde los monoplazas corren rodeados de luces de neón y hoteles gigantescos en pleno desierto de Nevada.

El resultado es casi un recorrido global por algunos de los escenarios más emocionantes del automovilismo. Para los viajeros amantes del deporte, estas locaciones muestran cómo la Fórmula 1 se ha convertido también en una forma de turismo internacional, donde cada carrera es una excusa para conocer nuevas ciudades, culturas y paisajes.
Muchas veces, cuando vemos una película, no solo recordamos la historia o los personajes, sino también los lugares donde sucede.
Los paisajes de California, los pueblos medievales de Inglaterra, los pantanos del sur estadounidense o las calles de Oslo demuestran que el cine sigue siendo una de las mejores maneras de descubrir el mundo.
Para los viajeros cinéfilos, estas películas no solo son entretenimiento: también pueden ser inspiración para el próximo destino.

